Una de las cosas que más ha valorado y sufrido El Príncipe a lo largo de su vida es el amor. Lamentablemente y gracias a Dios, todas sus aventuras amorosas quedaron estancadas en la nada y a nuestro protagonista con un dolor bastante profundo. Siendo él víctima de su corazón, también supo disfrutar y alegrarse durante sus besos con cada una de las afortunadas que pasaron por sus brazos. De todo esto pudo lograr una reflexión que, fiel a sus costumbres, la plasmó en un papel. Sin más, el pequeño aporte aquí detallado.
¿Qué es lo que nos hace sentir atraídos por otra persona?; ¿Qué es enamorarse de alguien?; ¿Qué es sentimiento, tan fuerte, tan ciego y tan fuera de la lógica, llamado amor que nos obnubila y nos hace actuar de la forma menos racional posible? Estos son algunos de los interrogantes que están atados y escondidos dentro de cualquier relación amorosa entre dos individuos. A continuación se tratará de instruir al jóven enamorado sobre las dicotomías que genera este sentimiento tan particular, al que se le suele reprochar el derrame de una buena cantidad de lágrimas y la falta de finales felices.
“Una relación con pasión entre dos personas con una influencia muy importante en sus relaciones interpersonales y sexuales mutuas” es la manera de definir al amor según la Real Academia Española. Aunque la definición realizada por el ente académico cuente con presición, no es la más acertada. Las explicaciones más correctas del sentimiento fueron hechas por artistas y escritores. La razón de esto es porque ellos están ligados directamente con los fracasos, desalientos, crisis y vueltas de cara que les propuso el amor. Y aquí se presenta la primera dualidad acerca del sentimiento en cuestión: el amor se siente más intensamente cuando la pareja no está presente, ya sea porque todavía no ha llegado a nuestras vidas o porque se ha producido una pelea irreversible o no. Ya que la fuerza del afecto hacia otro se siente más cuando ese otro no esta, cuando sabemos que la otra mitad no nos acompaña o que estamos próximos (si es que alguna vez la tuvimos) a perderla. Luego de la separación, nos topamos con otra de las contradicciones de este sentimiento pasional: el recuerdo de los momentos de felicidad y diversión con nuestro/a compañero/a. Debido a que estos están cargados de nostalgias y de una bolsa grande de lágrimas difícil de contener. Esto sucede porque básicamente el amor es vivido através de los recuerdos, y cualquier acto amoroso pasado, ya sea un primer beso, el inicio en la sexualidad, una simple sonrisa o una tarde en una plaza, hace sentir a la persona incapaz de volver a vivir eso con nadie más y la reduce a la tristeza. Luego de los llantos, los recuerdos empiezan a mostrar su lado más cruel para con la otra persona y el amor se va convirtiendo poco a poco en odio. Nuestro cerebro dejará funcionar su lado de hipocresia haciéndonos creer que las confrontaciones con nuestro/a compañero/a eran por su culpa y que lo mejor será la indiferencia e independencia del amor a partir de este momento. Pero no se confunda con estos pensamientos, porque como reza Blaise Pascal, “el corazón tiene razones que la razón no comprende”, esos recuerdos difícilmente estén acertados si un verdadero sentimiento de amor se fundió entre dos personas. Habrá que analizar más en frío la situación y saber que en una relación hay dos parte involucradas. A pesar del pesimismo de las desventuras de nuestra sensación en cuestión, hay que saber que el amor es algo hermoso y es por eso que nuestra última cuestión a tratar es el arte del enamoramiento. Las razones por la que una persona se enamora de otra son hasta ahora inciertas. Mucho se ha hablado de un aparente “amor a primera vista” que es el inmediato “flechazo” al ver a una persona por primera vez. También se ha estudiado al dicho afecto desde la amistad, tildando de imposible que exista entre un hombre y una mujer, por lo propenso que esta ésta a convertirse en un amorío. Lo cierto es que cuando un amor se vuelve exitoso, es decir, el afecto es recíproco, para el afortunado, todo el universo se le tornará color de rosa. Y ya no le importará que pase en el mundo, si sabe que su “media naranja” se encuentra bien. Cada hora se pensará en la otra persona, esperando para verla y saber que está. Porque el amor triunfa con tanto éxito por sobre los otros sentimientos, que el enamorado solo le basta ver a la persona y saber que está, que existe y que el sueño de una eternidad junto a ella es posible.
Como conclusión queda decir que la sensación de amar y ser amado es más valiosa que cualquier riqueza en el mundo. Y si se vivió en algún lugar, alguna vez un amor, seguramente este fue inolvidable.
“El amor es todo aquello que dura el tiempo exacto para que sea inolvidable”
Mahatma Gandhi
La Venganza será concretada... El Príncipe
grandes palabras , grandes pasos
ResponderEliminar